Desarrollo de una infraestructura propia de transporte de hidrógeno en Europa: Alemania planea una red de 1800 km de pipelines para 2027

por | Dic 7, 2022 | Artículo técnico

En las últimas semanas son varias las noticias que pueden poner en riesgo el rápido y adecuado desarrollo de una “Economía del Hidrógeno” en Europa. Desde el sector, en clave europea y citando las más significativas, se mira con preocupación las siguientes tres posibles barreras para el idóneo desarrollo de la industria del hidrógeno renovable en nuestro continente:

  • Posible retraso del comienzo en la construcción del pipeline exclusivo de hidrógeno H2Med (también conocido como BarMar) que vertebrará el transporte de hidrógeno renovable producido en la península ibérica (Norte de África) con Francia y el resto de Europa para el 2030.
  • La normativa para la certificación del hidrógeno producido en la EU como hidrógeno 100% de origen renovable, acorde a la Directiva sobre Energías Renovables (RED) de la EU en sus principios de integración gradual a la adicionalidad y la correlación temporal y geográfica.
  • Por último, y no menos preocupante, el programa de ayudas masivas de EEUU contra la inflación contenidas en la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) con un plan de inversión de aproximadamente 370.000 millones de dólares para construir un nuevo ecosistema industrial en sectores estratégicos de energía limpia como el hidrógeno renovable en los EEUU.

Todas estas barreras podrían suponer que Europa no sea el mercado de referencia para los potenciales inversores y principales stakeholders para el despliegue definitivo de las tecnologías del hidrógeno, pudiendo afectar de forma sensible a los planes y objetivos que desde la EU se tienen respecto a este vector energético.

Borrador de la actualización del Roadmap alemán del 2020 en términos del despliegue de infraestructura

En esta nueva entrada del blog SynerHy hacemos un repaso de los planes del gobierno alemán para el desarrollo de una red de 1.800 kilómetros de pipelines (800 km de los cuales serán nuevos y exclusivos de hidrógeno y 1.050 km se utilizarán para la conversión en hidroductos de los gasoductos ya existentes de gas natural) exclusivos para el transporte del hidrógeno en forma gaseosa para el 2027 y las tres primeras cavernas de almacenamiento a gran escala, con la ayuda de financiación pública. El artículo se basa en un borrador que ha visto la luz esta semana en Alemania en la revisión de la Hoja de Ruta 2020 del BMWK (Ministerio Federal de Economía y Protección del Clima) para el desarrollo del hidrógeno. La estrategia nacional respecto al hidrógeno se revisa cada trienio, pero desde su lanzamiento se ha producido un cambio de gobierno en el país germánico y ha coincidido con la actual crisis de los precios de la energía. La mayor economía de Europa quiere girar hacia fuentes de energía más limpias y diversificar sus suministros, especialmente después de la invasión de Ucrania y los problemas que ha originado dicha invasión para asegurar el suministro de energía en el continente europeo.

Según el borrador, se creará una nueva compañía estatal de redes de hidrógeno que deberá «adquirir las tuberías de hidrógeno existentes y las tuberías de gas natural ya en funcionamiento para convertirlas» y desarrollar una estrategia de desarrollo basada en un sistema intersectorial para alcanzar una red de hidrógeno hipervertebrada en 2030. Al mismo tiempo, se crearán nuevos puestos de trabajo en el área de planificación de redes y asuntos regulatorios en la administración responsable, particularmente en la Agencia Federal de Redes.

Cabe destacar los siguientes puntos en el despliegue de las infraestructuras de transporte de hidrógeno:

  • El plan se centra en conectar mediante una red de hidroductos los cuatro grandes bloques o polos industriales del país, especialmente las principales industrias químicas, las refinerías, los HUBs de la industria del acero y el transporte pesado (principalmente el marítimo y aéreo) con el objetivo de reducir exponencialmente las emisiones de CO2.
  • Para el comienzo, se apoyarán en la red privada de hidroductos ya existentes localizados en dos ejes, el área del Ruhr y el área de Leipzig. El know-how en la implementación de estas instalaciones es clave para su posterior desarrollo. Esta primera fase se vertebrará a través del proyecto GET H2 Nukleus, con la participación de empresas como BP, Evonik, Nowega, OGE y RWE (Más información).
  • En el 2023 se construirán 130 km adicionales de red que unirán Lingen con las líneas existentes de Dorsten/Mal y Gelsenkirchen. Una de las grandes consumidores de hidrógeno gris es la industria petroquímica del valle del Ruhr, por lo que se utilizará energía eólica para obtener el hidrógeno renovable de origen electrolítico y poder suministrarlo a estas industrias.
  • En 2025 se planea la conexión de la red con los Países Bajos, a través del punto de conexión de Vlieghuis.
  • Para el 2026 se planea ampliar en 452 km la red del eje del valle del Ruhr para unir el pipeline con Bremen, Hamburg y Brünsbüttel. El gran interés de esta ampliación es la utilización del hidrógeno en el entorno portuario del norte de Alemania.
  • Para 2030 se espera unir la red de distribución con Hannover y Salzgitter, además de ampliar el eje del hidroducto existente ya en la baja Sajonia, llegando hasta Berlín para ser utilizado principalmente en la industria aeronáutica.
  • Para la conexión con Frankfurt y el sur del país (Baviera y Baden-Wurtemberg) se adaptarán los gasoductos de gas natural ya existentes para llegar a los 300 km de red.

En el siguiente video se puede observar el roadmap para el desarrollo de la infraestructura del hidrógeno en Alemania hasta 2030:

Además, en términos de infraestructura internacional del hidrógeno, el borrador muestra una mayor concreción que en la primera versión de la hoja de ruta relativa a la estrategia de hidrógeno. La «columna vertebral» europea prevista para 2030 se complementará con la construcción de puntos de conexión a los países vecinos, como hemos visto en el caso de los Países Bajos. El borrador nombra a Noruega, Reino Unido, Ucrania, Marruecos, Túnez y Argelia como países clave para la importación de hidrógeno renovable. Las condiciones marco para los acuerdos con estos países se definirán en 2023, con vistas a la construcción acelerada de terminales de importación en las costas alemanas. La nueva Ley de Aceleración del Hidrógeno tiene como objetivo promover la expansión de las terminales de importación de hidrógeno y «aclarar rápidamente las cuestiones abiertas sobre la refinanciación de este tipo de infraestructuras clave».

“Se deberán abrir diferentes canales de importación ampliamente diversificados y evitar nuevas dependencias de carácter energético” cita el borrador. Aunque el hidrógeno debe importarse por tubería cuando sea posible, la BMWK también menciona entregas de barcos en forma de amoníaco, metanol u otros derivados en su estrategia. Los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Chile y Australia se nombran como posibles países proveedores de este tipo de derivados. Con este fin, se establecerán estándares de sostenibilidad y sistemas de certificación internacionalmente uniformes para el hidrógeno y sus derivados, según el borrador de la  BMWK.

Revisión de la Hoja de Ruta del H2 en Alemania

El nuevo y  ambicioso objetivo del roadmap cifra en 10 gigavatios (GW) la capacidad de producción de hidrógeno a través de electrólisis para 2030, como se establece en el acuerdo marco de coalición de gobierno entre socialistas-verdes-liberales, conocida coloquialmente como la coalición del semáforo en Alemania. A diferencia de la primera estrategia en la que el hidrógeno azul (hidrógeno producido a partir del reformado del gas natural con captura de CO2) que no llegó a su versión final tras un largo debate, aquí reaparece. El borrador cita «en un período de transición, también habrá que producir hidrógeno azul y habrá que importarlo».

Para alcanzar la capacidad de electrólisis planteada al término de la década, en 2023 se planea conceder permisos de construcción tanto de plantas de electrólisis en tierra como combinadas con eólica en el mar, con una potencia total instalada de 2,2 GW, siendo algunas de ellas financiadas por el fondo europeo IPCEI Hidrógeno («Important Project of Common European Interest”). Además, en el periodo 2023-2028 se licitarán 500 megavatios (MW) de capacidad instalada de electrólisis en el marco de la Ley de Energía Eólica Marina.

Al igual que en la primera Hoja de Ruta del 2022, el borrador de la BMWK solo identifica el uso de hidrógeno donde la electrificación no es posible. Por ejemplo, en las industrias química y siderúrgica, refinerías o transporte pesado, donde se deben usar acuerdos de protección climática en el corto plazo.

Los ambiciosos planes de Sudáfrica para implementar un pipeline de hidrógeno

Para complementar la información de este artículo centrado en la implementación de infraestructura de transporte de hidrógeno en forma gaseosa, hay que indicar que el gobierno de Sudáfrica acaba de hacer público un paquete de inversión de 300 mil millones en el marco del Programa Nacional de Hidrógeno Verde, que ha sido designado como un Proyecto Integrado Estratégico (SIP) acorde a la Ley de Desarrollo de Infraestructura del país africano.

El objetivo del desarrollo de esta infraestructura de transporte de hidrógeno es asegurar un suministro propio de energía limpia para acelerar los planes de descarbonización industrial, así como impulsar futuras exportaciones de hidrógeno a Asia y Europa en forma de derivados. Adicionalmente, el interés de empresas nacionales como Sasol o PetroSa en desarrollar combustibles sintéticos es muy alta.

Se identificaron ya un total de 19 proyectos de hidrógeno renovable para su desarrollo, nueve de los cuales se han registrado ya formalmente en la oficina de Infraestructura de Sudáfrica, una iniciativa del Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura y la Presidencia para acelerar la inversión en infraestructura.

Conclusiones

El desarrollo de una red de transporte de hidrógeno en su forma gaseosa es clave para fomentar la masiva producción del vector energético clave para la descarbonización futura de la industria y el transporte en Europa. En este artículo queremos mostrar los planes de la mayor potencia económica europea respecto a una red articulada de distribución. Como se muestra, la utilización de hidroductos privados ya existentes es la base para el desarrollo de la futura red, apoyándose principalmente para su producción electrolítica en la abundante energía eólica proveniente del norte del país. Se planea realizar interconexiones con países limítrofes y terminales de entrada de importación de hidrógeno en sus diferentes derivados, principalmente en forma de amoniaco. Se pretende tejer una red de 1.800 km que una los dos principales ejes de producción industrial del país (Ruhr y Sajonia) con el resto de Alemania (acondicionando también parte de la red de gasoductos de gas natural ya existente).

Los reducidos costes de transporte a través de los pipelines deben suponer un impulso para la producción autóctona de hidrógeno renovable a un precio razonable. Muchas son las incertidumbres que rodean a la producción en masa de hidrógeno en el viejo continente, entre los que cabe destacar los riesgos regulatorios, las trabas de ciertos países para desarrollar una red comunitaria de pipelines exclusivos de H2 o los incentivos desorbitadas para producir H2 a un precio muy reducido en USA.

La aceleración del objetivo para tener una red extensa y exclusiva de distribución de hidrógeno, como plantea Alemania (2027), junto a fomentar e incentivar fiscalmente este tipo de inversiones principamente en el sur del continente, ayudará a alcanzar los objetivos de descarbonización industrial y lograr la tan ansiada soberanía energética en el medio plazo con energías verdes en nuestro continente.

SynerHy, powering net zero